157659 La Coherencia

La  Coherencia

El semáforo se puso amarillo justo cuando él iba a cruzar en su
automóvil y, como era de esperar, hizo lo correcto: Se
detuvo en la línea de paso para los peatones, a pesar de
que podría haber rebasado la luz roja, acelerando a
través de la intersección.
La mujer que estaba en el automóvil detrás de él estaba furiosa. Le
tocó la bocina por un largo rato e hizo comentarios
negativos y vulgares en alta voz, ya que por culpa suya no
pudo avanzar a través de la intersección... y para colmo,
se le cayó el celular y se le corrió el maquillaje. 
En medio de su pataleta, oyó que alguien le tocaba el cristal de
su lado. Allí, parado junto a ella, estaba un policía mirándola muy seriamente. 
El oficial le ordenó salir de su coche con las manos arriba, y la llevó a la comisaría donde la revisaron de arriba abajo, le tomaron fotos,
las huellas dactilares y la pusieron en una celda. 
Después de un par de horas, un policía se acercó a la celda y abrió la puerta. La señora fue escoltada hasta el mostrador, donde el agente que la detuvo estaba esperando con sus efectos personales.
Señora, lamento mucho este error le explicó el policía.
Le mandé bajar mientras usted se encontraba tocando
la bocina fuertemente, queriendo pasarle por encima al automóvil del  frente, maldiciendo, gritando improperios y diciendo palabras soeces.
Mientras la observaba, me percaté que:

- De su retrovisor cuelga un rosario. 
- Su auto tiene  una calcomanía que dice: "Jesús te ama",
- Su patente tiene un borde que dice "Amor y paz", 
- En la parte de atrás hay una oblea que dice" La paciencia es la    madre de las virtudes"
- Otra calcomanía que dice: "Practica la meditación"
- Y, finalmente, el emblema cristiano del pez.

Como es de imaginarse supuse que el auto era robado.



Esta historia muestra la importancia de ser coherentes entre lo que
creemos, lo que decimos y lo que hacemos.


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